lunes, diciembre 13, 2004

lo prometo

es inminente la llegada de mis vacaciones y con ellas enfrentarme a la oferta, exótica siempre, de cibercafés en los que contactar al menos una vez al día con mis habituales corresponsales. este año no estudié el mercado, no tengo claro si será el dormitorio de un nerd que paso los 38 y vive con su madre en el medio de un bosque o si se tratará de un intento más profesional y céntrico, rodeado de cientos de niños jugando en red como si los juegos de la playa no existieran. esta claro que, por cuestiones higiénicas no llevaré mi propio equipo - de lo contrario no serían vacaciones - pero tendré material para alimentar el blog con absoluta certeza. el radio de acción mide mas o menos unos 380 kilometros sobre la zona costera por lo que abundaran las crónicas de carreteras calurosas - no las que transitan los porsche negros - llenas de gente colorida haciendo dedo y el encuentro con muchos amigos en diferentes planes. mientras tanto evito las fiestas de despedida del año y todas sus patéticas consecuencias.

domingo, diciembre 12, 2004

llevo el estigma

es incómodo admitirlo a veces, pero Sigmur me desenmascaró : soy optimista. tanto que corro el peligro de ser discriminada por los intelectuales con los que suelo cruzarme en la vida. porque no está bien ser así, no se usa, no corresponde. ser optimista es mucho más grave que cualquier cosa, ni tomar mate dulce puede compararse con el estigma de ser optimista, lo que conduce rápidamente a que también soy chonga. bailotear en mi living sin motivo aparente, cantar " tu veneno " en la ducha o batir una cantidad inmoral de daikiri de frutillas son rasgos de mi personalidad que debo ocultar si quiero ser aceptada por la grey de mis contemporaneos iluminados. en uno de mis arrebatos de franqueza tapicé una pared con fotos de calendario de bruce lee sin camisa o en musulosa, aquellas en las que el ídolo me mira profundamente a los ojos. de esta manera evito subir a mi casa a algún ser que investigará entre mis discos y libros. si tuviera chance de nacer de nuevo sería una peluquera tetona, el pelo dorado a consecuencia del peróxido y una selección de temas de Elton John para cortar el pelo al mango. todos los fines de semana tendría un candidato distinto lleno de cadenas doradas en el cuello para ir a Makao a sacudir el esqueleto. pero bueno, la vida es así de injusta y la ciencia no nos da la certeza de la reencarnación. asi que aqui conviven ambas, la pública y la privada.

sábado, diciembre 11, 2004

celebrity death match

¿ quien dice que vivo en una ciudad gris, sin acontecimientos reelevantes ? pues el que lo diga, esta muy equivocado.anoche nomás salí a dar una vuelta, algo simple, informal y terminé rodeada de celebridades. había tanta gente importante que no podría siquiera hacer una lista completa, lo único que me acuerdo es que terminé compartiendo mesa con un escudo humano.

carretera perdida VII

domingo al mediodía en el epicentro del sueño americano. acabo de dar un examen imposible con cuatrocientos setenta concursantes más y estoy saliendo de un campus gigantesco en el que hay carteles con leyendas extrañas como “ george lucas o robert zemeckis buildings “. estoy pletórica, no sé muy bien porqué. simulo que haré una llamada telefónica desde una cabina solo para poder reposar un poco y ver como me las ingenio en este laberinto, para ganar la calle. alguien me dijo que es una zona muy peligrosa, es más , anoche vi por tv como encontraban un cadáver en la puerta principal. tengo ganas de caminar como cuando salía de la escuela el último día de cursos o cuando me gustó mucho una película y necesito ese silencio ruidoso de asfalto y ciudad. el sol está fuerte pero igual me pararé en la esquina, el mapa dice que en seis minutos vendrá un bus y me llevará a destino. todos los coches que paran en el semáforo parecen estar habitados por personajes de “ los soprano” que llevan sus heladeritas a un día en la costa. esta claro que el domingo al mediodía no es un buen momento para cometer crímenes, ellos también saben que el domingo es el día de la familia. yo también voy a la costa, al menos eso espero. aparece mi bus salvador que es verde con líneas amarillas y lo maneja una mujer negra estupenda que lleva con un peinado de trencitas espectacular que se corona por una gorrita del uniforme colocada con ondulines en un sitio imposible. me siento, como siempre, en el asiento de los bobos. soy la única con la piel blanca en todo el bus. todos parecen salidos de un film de spike lee de la primera época. suben y bajan mujeres con vestidos de satén violeta, rosa o celeste, con sombreros tipo caja de píldoras al tono con tul incluido y llevan niñas impolutas con trenzas y escarpines blancos. todos van a la iglesia y todos se saludan y se sonríen como si estuvieran en un pequeño pueblito. atravesamos barrios negros, coreanos, chinatown y algunos sucios distritos latinos sin salir de la misma avenida durante más de media hora. un veterano con lentes negros, sombrero de paja de italia y tiradores me pregunta por mi valija, quiere saber si llevo un bombo adentro. el toca saxo tenor y tiene ganas de hablar de música o de cualquier tema. le explico que es una sombrerera así que me pide para ver el sombrero. así que la abro y se lo muestro. me anima a que me lo ponga. entonces celebra con otros pasajeros y me obliga a dejármelo puesto. soy su cobayo por un rato. los de demás participan de la charla sonriendo y divirtiéndose un poco a costa de mi extraña pronunciación de su lengua madre. especulan si soy italiana o francesa. entonces mi anfitrión me pregunta de donde soy y le digo “de sudamérica”. así que insiste pero de dónde y le digo sin esperanzas : “de uruguay” . me contesta con su perfecto swing del gueto : ”...ah..., una vez estuve en rivera ”...

profecía

y cuando estés dormido, te batiré mi abanico de sándalo encendido por la espalda hasta convertirte en ceniza.

viernes, diciembre 10, 2004

onírica

yo salía de un taller de pintura y en la escalera conocía a un tipo de lentes que me daba conversación y me cargaba ( era Johnny Deep ). luego me acompañaba a casa, yo estaba en cama y usaba pañales desechables, tenía una enorme pantalla de Tv con internet y mamá entraba a buscarme algo en la web y yo estaba en la cama con Johnny y nos besábamos y el me contaba como me había seguido y todo lo que sabía de mí a través de internet. el también pintaba y me decía que íbamos a ver a su agente y sus cuadros.