domingo, enero 23, 2005
a veces, eres tan distraído amor
sábado, enero 22, 2005
los problemas del arte
viernes, enero 21, 2005
post carnival
jueves, enero 20, 2005
si eres buena, novio malo
miércoles, enero 19, 2005
siendo gata es más fácil
sigo en mi operación limpieza y orden y encuentro un cuaderno de habla de dimitri , de gladis y de ulises. dimitri era una gatito dorado y abusador que cuando era bastante grandecito mamaba de su flacucha madre, gladis. ulises era el dueño de la pulpería que quedaba a la vera del camino, unas leguas mas allá. un empresario de la posmodernidad. estaba dedicado básicamente al contrabando de sábanas y cachaça por la frontera de río branco y manejaba los restos de una camioneta adaptada de una fort “ t “. era joven y emprendedor, pero tenía una expresión dramática en la cara. su pulpería era realmente una maravilla armada con unas chapas de dolmenit negras bajo un hermoso ombú. la rolliza y simpática mujer de ulises, una paisana que no tendría más de veinticinco años, era quien atendía la pulpería y también servía las copas. para hacer las cuentas usaba una calculadora que pronunciaba cada número cuando se apretaba la tecla correspondiente : “ tres, siete, nueve “ decía la máquina en aquel sitio solitario y descampado. ulises usaba su cascajo para dar lástima a los aduaneros cuando efectuaba las tareas del contrabando pero los domingos iba a la ciudad a pavonearse a la casa de los suegros en un flamante camión de dos ejes. su apariencia precaria era solo una treta más en pos de la supervivencia. siempre pensamos que gladis también había sido la madre del gato dólar, que era una fiera amarilla e inaccesible que a veces podíamos sorprender merodeando la cocina. inmediatamente corría hacia el campo y desaparecía entre los pastos como una liebre. el asunto fue que dimitri , el gatito mamón desapareció misteriosamente una vez que pasamos una semana en la ciudad . lo encontramos dos meses después reinando en la pulpería de ulisies, ahora asumido como gata y nombrado como duquesa . sus nuevos dueños sostenían la teoría que al gato hay que darle de comer hasta que reviente para evitar que se haga lambeta y acose los alimentos del almacén. puedo asegurar que al antiguo dimitri , travestido por necesidad, le faltaba muy poco para llegar a ese punto.