sábado, marzo 12, 2005

enfermos de futuro

cuando había pasado la era de las pestes generadas por la pobreza y la incultura empezaron a surgir las enfermedades derivadas de la tecnología. los remedios y tratamientos médicos estaban obsoletos y apenas podían diagnosticar el origen de estas nueves y mortales enfermedades que en gran parte eran producidas por una nueva generación de electrodomésticos. los mas inconsolables eran los ciegos que venían además perdiendo progresivamente el oído desde la adolescencia. acostumbrados a vivir su vida y conocer el mundo a través de una pantalla no podían siquiera admitir que esto les había quitado definitivamente la visión. entonces se quedaban sentados, con los ojos como frascos lacrados de conservas, pudiendo apenas tocar el teclado.

viernes, marzo 11, 2005

no lo hagas con tu mascota

pasaba de medianoche y en la avenida había muy poco movimiento. venia caminando despacio después de un día de mucho ajetreo. no había recibido ninguna noticia excelente, tampoco una muy mala noticia. no se había enamorado. no había esculpido unos maravillosos pies en mármol. no había probado un excelente nuevo tipo de café. tampoco se había podido embriagar con exóticos cócteles, ni siquiera con simples medidas de tequila. no había tomado alcohol. no había tomado nada. su cuenta no había sido engordada gracias a un suculento cheque. no la habían invitado para hacer un viaje a bordo de un lujoso crucero por el egeo. nadie le había dejado dar una vuelta en su lamborghini ultimo modelo. no le habían hecho un masaje inolvidable y tampoco se lo había dado a otro. a pocos metros de su casa estaba el camión cisterna lavando la vereda, un empleado semidormido, con un pucho en la boca y una manguera de alta presión y el espectáculo de las gotas aterrizando en el granito rosa. arrimó sus zapatitos rojos al escalón de entrada de un edificio y una vez que los vió, como a dos hijitos fuera del peligro de una catástrofe, corrió hacia la lluvia hasta sentir que aquel chaparrón violento la atravesaba de un lado al otro.

jueves, marzo 10, 2005

anclada en platón

había corrido solo un mes desde la ultima vez que estuvo en el corredor de platón . ahora lo mencionaban en el diario por culpa de un incendio forestal. sabrina se acordó del inolvidable carnaval gaucho que pasó en alegrete bailando con dos mellizos que estaban disfrazados de gallina y pollito con trajes de papel de diario. la habían coronado reina del carnaval do sorriso algo que ella interpretó como una buena política para atraer turistas, sobre todo porque sus pasos de samba dejaban bastante que desear y casi nadie entendía su español. evidentemente era extranjera, la castellana decían. después de semejante suceso y el beso del prefeito y la banda y el vale para cenar en un espeto corrido el auto se rompió a media hora de la frontera y la única perspectiva de encontrar una salida era un veterano pecoso y flaco que la rebasó a bordo de una fido atada con alambres y como era sordo, ni se enteró de sus gritos.

martes, marzo 08, 2005

cerdito mio

enrique bajó seis kilos en una semana y ella empezó a alarmarse. lo veía salir a correr cada mañana y tenía la sensación que su marido nunca volvería a ser el hombre que la esperó en el altar. gracias a la eliminación de hidratos en su ingesta se despertaba seis o siete veces en medio de la noche para mear. de mañana ocupaba el baño después de hacer ejercicio y canturreaba todo el tiempo. desde que había empezado la dieta ignoraba olímpicamente las bandejas de milanesas que habían cimentado su relación durante más de diez años. al poco tiempo llevaba cuarenta y cuatro kilos menos y no parecía con intenciones de detenerse. pronto dejaría de ser aquel pisciano de 158 kilos con el que se podía leer el horóscopo del amor de linda goodman en la cama. se habían terminado las tardes enteras comiendo golosinas y mirando la tele. las siestas usando a su marido de colchón. las noches de montarlo como a un potro mecánico gigante. llegó un momento en que se imaginó el próximo paso, ahora él querría estar encima cuando cogieran. no pudo soportar la idea de tal planteo. agarró el bolso y se fue al recital de motosierra, algo se le iba a ocurrir para recuperarlo.

lunes, marzo 07, 2005

no quiero separarme de ti

usa uno de esos sostenes "bandeja". es decir, esos que te dejan las tetas como dos gigantescos limones transgénicos encima de una bandeja. llevaba un vestido corto de estilo imperio de color oro. sería su gran noche y había decidido arriesgar un poco con el vestuario. se había recogido el pelo parcialmente en un moño con bucles que la favorecía mucho. el salón de gala del hotel se estaba llenando poco a poco con los invitados cuando recibió una llamada en el lobby. era su madre, que le quería desear suerte. por un momento se ablandó, la voz emocionada de su progenitora la sacó por un momento de la pose de empresaria ganadora que había ensayado desde el momento que le habían anunciado que sería vicepresidenta. aun tenía dudas si su nombramiento se debía a sus valores o a las ganas que tenía el jefe de hacerse de su espectacular culo. mientras se le humedecían un poco los ojos y su progenitora la llenaba de bendiciones sintió algo extraño en la cabeza, se acercó la mano a la frente y la internó en el cuero cabelludo. ahí estaba, prendida, alguna clase de bestia desconocida. hizo fuerza y logró arrancarla. mostrando descaradamente sus miles de patas yacía en la palma de su mano, una enorme garrapata.

domingo, marzo 06, 2005

pega homem

era un sábado caluroso. vagabundeaban por una galería decadente del centro después de almorzar en casa de los padres de él. de puro aburridos, se metieron a revolver en un negocio de variedades donde abundaban las pócimas y los inciensos. entonces él encontró un frasquito que decía pega homem y contenía una especie de elixir brasilero de la felicidad. se rieron un poco y como era muy barato, lo compraron. de vuelta a casa, en el ascensor, él le puso un poco. fueron sólo dos gotas en el cuello. el olor era bastante fuerte, no desagradable, solamente intenso. cuando llegaron al corredor él estaba muy excitado y empezó un juego que los hizo reír y girar por el piso como dos dementes desnudos muy calientes. en la radio de una vecina sonaba azuquita la potencia a todo volúmen mientras que en el piso se desabrochaban las consecuencias de la magia mandinga. ella sentía que era la misma pero él estaba diferente: desinhibido, divertido, desatado al fin. se preguntaba si era pura sugestión o un milagro afro-brasileño. cerró los ojos y lo dejó ser distinto, aunque fuera sólo por una hora. al verlo poseído por demonios extranjeros creyó que todavía lo amaba. mañana iría otra vez por la tienda y compraría dos frascos más.