viernes, diciembre 03, 2004

un poco de niebla

por un dia, un día de niebla. un dia tan solo de niebla espesa, una cortina gruesa y llena de gotas de hielo finamente tejidas. que daría. una mañana sin cielo sin horizonte, una mañana sin limites ni ideales. una mañana suspendida en el universo de la fresca niebla. aquella por la que apenas respiras, pero en la que simplemente vives.

jueves, diciembre 02, 2004

un dia cualquiera

hoy parece un día cualquiera, pero no lo es. hay treinta grados de calor y las veredas se derriten con el sol. parece que en algun momento el día va a terminarse, pero no se termina, solamente sigue y sigue y las personas esperan y desesperan por su descanso pero el día se hace chicloso e interminable. y pasan las horas pero no oscurece y los pájaros siguen cantando como si fuera recién el amanecer, es un día circular, un día redondo, un día ovalado y ovacionado. es un día que no quiere hacerse noche, no quiere darme descanso.

jueves, abril 01, 2004

cuando llegara la lluvia

y también una gran ventisca del sudeste. algo muy fuerte que le arranque las dentaduras postizas a las viejas en la caja de jubilaciones y las minifaldas a las colegialas en el patio del recreo. ¿cuando pasara una gigantesca escoba de aire que se lleve este pesado piano que se deposito en mi cabeza, justo encima del cerquillo ?¿ porque no se sacudirá todo como si pasara una banda de aspiradoras enormes, bailando desenfrenadamente, de ácido ? por todas partes están los restos, las antiguas partes, las agendas con los teléfonos del pasado. por todas partes están las caras, las historias, las vidas a las que no volveré. me siento rodeada de un parque arqueológico de recuerdos que no me importan, que ya fueron. espero que llegue la lluvia.

jueves, marzo 04, 2004

un crash

Ya habían pasado las cinco y media de la madrugada del domingo. Estaba esperando la llegada de la luz verde en el semáforo junto a otros taxistas tan aburridos como yo, por la abulia de la avenida. Fue entonces cuando nos rebasó un bólido a una velocidad realmente increíble, recorrió 300 metros y enganchó en su cadena de luces rojas a un pequeño auto blanco del que salió despedido el cuerpo de una mujer y un montón de papeles y giraron varios metros por los aires hasta estrellarse contra el piso, a modo de capas de un sándwich, primero un cuerpo, después un auto y encima, por último, una camioneta. Era una gigantesca escultura de carne y hierro, humeante, caliente, desordenada, desde donde surgían otros cuerpos, unos inmóviles, uno en movimiento. Acelere un poco, como si el auto tomara la velocidad de un hombre al caminar. Me puse a una prudencial distancia y vi como surgían, victoriosos, desde aquel extraño emparedado, los ángeles guardianes de aquel conductor imprudente.

domingo, diciembre 14, 2003

mi brillante carrera

el piropo sobre mi escritura fue bien recibido. lo sumé a otros recientes y me lancé directamente a escribir este domingo de noche, después que volví de la soleada Maldonado. ahora ya tengo tres artículos basados en recuerdos mas o menos recientes, de lugares remotos en los que me tomé un Campari o degusté unos camarones. tan rápido ha sido todo que ya tengo uno de los artículos aprobados en una revista cuyo numero saldrá en enero. debo pensar en un seudónimo gracioso como Aranxta Orgambide o Lupe Donoso. agradezco desde ahora por las dudas que después me convierta en súper famosa, me vaya definitivamente a vivir a California y no nos veamos mas.

miércoles, diciembre 10, 2003

seguro contra amores perros

todos mis archivos tienen un virus con nombre escocés. maldición, ninguno trajo una botella desde su país al menos para celebrar el funeral de mi computadora. de todos modos me duele un poco la garganta del humo del bar anoche y tengo vocación de quedarme todo el día ordenando todo lo que hice en el año con miras a armar el próximo. siempre los diciembres son para eso. hello nasty suena alegremente en loop. tengo que traer pronto un equipo mejor porque este también suena como una spika. ahora comprendí porque formas parte de mi biografía, estabas ahí en un rincón y brillabas como un vampiro, con serenidad. yo tomaba vino con dos imbéciles porque tenia miedo, un miedo mayor. y te di algo mío para saber que me ibas a estar cuidando. fuiste mi seguro, un seguro contra amores perros. porque aquellos días eran días muy vulnerables y yo estaba por quebrarme. si era capaz de detectarte entonces no iba a quedarme ciega. y no paso, porque te llevaste mi amuleto aunque te pareció feo.