sábado, diciembre 25, 2004

navidad en el circo

el circo esta por partir, son las ultimas funciones. ahora los precios para entrar suenan irrisorios. los animales ya se han empezado a aburrir y en los artistas se nota el desgano de los empleados publicos que pasaron la docena de años en un mismo puesto. pero es nochebuena y la funcion ira hasta el corazon mismo de la navidad. habra un numero especial con un pesebre actuado por la familia de trapecistas con el bebe de Maya, la motociclista del globo de la muerte, como Jesus.

fuimos tan afortunados

a la hora del brindis, papa vio al raton. dijo que era joven, pequeño y agil. que lo vio salir corriendo desde abajo del roperito del abuelo, rumbo al cuarto principal. a la hora de irnos a dormir, mama desplego una serie de platitos minimos, cargados de exquisiteces de la cena navideña. los sirvio con un poquito de un fuerte veneno, como condimento.

viernes, diciembre 24, 2004

hay novedades

este año la casa tiene agua corriente. las canillas la expulsan con una fuerza que parece tratarse del ultimo dia de sus vidas. entonces me paseo entre ellas, abriendolas y cerrandolas para que se refresquen. y ellas, metalicas, me lo agradecen.

jueves, diciembre 23, 2004

entre los vasos

cuando cerre la puerta, el murcielago ya se habia marchado. prendi las luces del comedor y deje a rita lee hacer estruendo desde un disco en vivo. revise una serie de diarios viejos que habitan en el canasto de las piñas, junto a la estufa principal. revise la heladera. despues arrastre la valija hasta mi cuarto, escaleras arriba. si bien el verano esta corriendo, aun no llegaron las golondrinas que anidan en mi cabecera. y si estan, esta noche no se las escucha. seguramente esperaran a los primeros dias de enero para recibir parientes y hacer escandalosas clases de vuelo a las nueve de la mañana. esta fresco y el aire que sube desde el mar hacia la cima del cerro esta limpido. baje para apagar las luces y me cruce con el fauno que se arrodilla entre los palos de las sombrillas, como si yo no fuera a distinguir, en la osucuridad sus muslos enrulados y sus pezuñas. entre los vasos encontre un libro desconocido aun, el diario de la guerra del cerdo de bioy casares, ahora me lo devorare en la cama. estaba ahi, mezclado con tantos diaros - la especialidad de ese mueble consiste en atesorar todo tipo de diarios - pero destacaba por una mancha de excremento de murcielago o de pajaro en la tapa, ellos aman esa casa en el invierno. tambien las arañas se movilizan cuando la invadimos en verano, con tantos amigos y tantas botellas y brindis y comilonas y musica y bebes y a veces amantes y a veces artistas y tanto estruendo se lleva a los habitantes permanentes a un breve exilio en el monte. el silencio es inmenso asi que me quedo leyendo hasta que aparezca el primer rayo intruso, del sol.

miércoles, diciembre 22, 2004

último trip

cuando menos lo pensábamos el auto se rompió en el camino. en el medio de un largo y polvoriento camino, con el sol incrustándose en el piso y nadie a quien recurrir. quizás fue el calor, quizás la carga o la falta de agua o no se sabe que, pero aquella porquería está ahi, resoplando semi-fundida y no hay nadie para darnos una mano y nosotros aqui estamos, sin parar de pelearnos, metidos en el interior, tomándonos las últimas gotas de agua. mi cara está cubierta de ese polvo rojizo y áspero y ya se me notan las quemaduras incipientes de sol en un brazo, el que saqué por la ventanilla para manejar. me gustaria boxearte y dejarte la cara deformada como un ñoqui. me gustaría que cada vez que me gritás un maldito rayo te reviente y solo quede un poco de ceniza hirviendo. me gustaria que ahora mismo te cayeras en el camino y un biutre muy ansioso te devorara vivo el alma.

martes, diciembre 21, 2004

sombrilla de $ 12

me gusta pasearme con mi sombrilla japonesa. quizas, se pueda ver como un gesto de extravagancia pero a mi me proteje de quedar achicharrada bajo el sol vertical. me la compre hace unos años en una especie de tienda de variedades de donde me traje tambien el esqueleto a pilas que es capaz de levantarse de la tumba y sacudir la cadera con la musica de cambio de habito. mi sombrilla es de un papel violeta ordinario, que recuerda al que usaban antaño para envolver las manzanas en el mercado. las varillas estan toscamente adosadas al conjunto y barnizadas por un enemigo, pero me las ingenie para pintarle una serie de magnolias blancas en el interior con bordes en oro lo que le da una apariencia cara y sofisticada. el arte y la simulacion se dan un humedo y caliente beso frances.