lunes, enero 10, 2005

soy tu fan

siempre me gustó tu trabajo, siempre dije que eras el mejor. nadie es capaz de hacer un decorado, una puesta en escena como vos. sos el uno, no te lo digo porque este borracha, hace años que te sigo. si, yo también me acuerdo de vos... ¿ en serio ? si, cuando iba a la agencia y te veía ahí, trabajando en la oficina que queda pegada a la recepción. seguro. siempre te miraba. ah, mira... no me había dado cuenta. yo si. siempre estabas tan estupendo, tan bien acompañado, nunca pensé en que te podrías fijar en mi. bien que me fijaba, me acuerdo perfectamente como tenías el pelo ahhhhh....y de unos pantalones negros que usabas nooooooooooo, me tenias re fichada... me parecía que eras medio tímida... y si... al menos era la sensación que me daba cuando te veía ahí. increíble... ¿ estas sola ? no, esta es mi amiga. ah, hola, hola encantado, tutto. ¿ y que están tomando ? cerveza. whisky. bueno, déjenme invitarlas. gracias, yo ya pagué mi trago. ¿ sabés quien es él ? un crack. ah...mi mujer me hecho de la casa, así que ahora no tengo nada, solo voy a ver a los niños de vez en cuando pah...que cagada ...así que vine a ver a los amigos haciendo algo de música ¿ y ustedes ? nosotras salimos de otro boliche y decidimos entrar un ratito antes de irnos a dormir. una cerveza y nos vamos. ¿ las puedo llevar ? divino... pero nos vamos en un taxi desde aquí nomás. dale, vengan que tengo el auto acá nomás. ¿ te parece ? corre esa campera para el asiento de atrás, siéntense las dos adelante, hay espacio. gracias.¿ pero vos no estas demasiado borracho para manejar ? dale que las llevo, no voy a dejar a una admiradora a pie. ¿ como era que te llamabas ? ¿ y vos ? bueno, bienvenidas. si quieren agarren, yo voy a jalar un poco así me despabilo...yo me bajo... vamos... ya las llevo, tomen, tomen es como si fuera de ustedes. yo no tomo coca. todo bien nena, dale a tu amiga. mejor me voy en un taxi. no para. te dejo en tu casa. vamos. es en la cuadra que viene, a la derecha. bueno, hasta mañana. chau. un embole tu amiga. no, estaba cansada me parece es buena gente. bien. ¿ a donde vamos ? te quiero mostrar algo. es aquí nomás. ¿ en el shoppping ? si, dale pasá. ¿ cuando inauguran ? buenas noches, vamos al segundo piso. pero esto son andamios... camina detrás mío, es seguro. espero no caerme de cabeza al vacío, estoy medio encajada. hay red, no te preocupes. ¿ te gusta ? pahhh esta bueno, ¿ todos estos locales los decoraste vos ? si, tengo otro del otro lado pero no creo que podamos llegar desde aquí porque no hay andamios. mejor nos bajamos. dale. ¿ a donde vamos ahora ? vamos por un café y después te dejo en tu casita. bueno, todo bien. ¿ y que estas haciendo ahora ? estoy escribiendo ah...que bueno, veni mmmmm mmmmmmm chuick chuick chuick chuick ¿ me llevas a casa ? dale, vamos... toma por acá, a la derecha ¿ aquí esta bien ? si, gracias. mmmmm mmmmmmm chuick, chuick, chuick, chuick... bueno, chau... ¿ me vas a dejar pasar la noche en tu casa ? no cariño, ya esta, aquí estuvo todo. dale, por favor, me quedo en el sofá. no ya esta, ya tuvimos demasiado por hoy. pero no tengo donde dormir, no tengo donde, si no me dejas subir tendré que dormir en el auto, dale por favor, no seas mala. estoy hecho paté, necesito descansar. no, todo bien, pero me quiero levantar sola y tengo la casa desordenada. pero no me dejes así, como un perro... chau campeón.

domingo, enero 09, 2005

carretera perdida VI

volvemos de una función de pésimo teatro en el pueblo. tocaron las doce en el campanario de la iglesia. La guaga se pierde en medio de aquella interminable guardia de honor de palmeras que plantaron por orden del poeta y el dictador. me tomas la mano y me invitas a bajarnos en el medio del camino. te sigo, descalza, caminando por la tierra arada bajo el cielo del caribe. me besas y te fumas un porro. llevo en la mano mis zapatos verde loro con punta. el techo esta estrelladísimo y marchamos solos por esa alfombra negra, blanda y tibia enterrándonos las lenguas de cuando en cuando. el silencio del campo y la oscuridad son un manto cálido y perfumado que nos alberga en ese lugar exótico y cotidiano.

sábado, enero 08, 2005

carretera perdida V

vamos tras los cultivos de verano. tu, la cámara, el trípode, la película, yo y la valija del auto cargada a tope de draft guinness. nos empuja la música de ray cooder en su etapa de desierto californiano, antes que se dedicara a explotar el mambo y la rumba. tenemos marcado un circuito de caminos vecinales y vamos tras el maíz. pero el sorgo es hermoso y paramos a ver el perfil de la ruta con esos penachos violáceos y marrones que deslumbran cerca de malabrigo. después son diez kilómetros de lagartos plateados asomados al asfalto, perpendiculares a nuestro recorrido, suspendidos en el calor, pasando mahoma. todos son distintos, todos son espectaculares. paramos en palmitas por un vaso de vidrio frío, algo indispensable para saborear mejor la cerveza. se anuncia un gran baile, con los “ universitarios “ que se peinan como farrah fawcett y nos sonríen desde un afiche casero. nos refrescamos un poco en el baño del bar, intercambiamos labiales y aceleramos el paso rumbo al hum .

levantando tierrita

bailo apretada con un gaucho vestido de domingo. bombacha negra, chiripá colorado, camisa blanca bordada con rosas rojas, bigote generoso, perfume envolvente y sombrero de ala ancha colgado en la espalda. la orquesta toca una clase de corrido mexicano de esos que desafían cualquier chance de melancolía. el océano enmarca el patio de la escuela donde estamos todos los habitantes de la villa, dedicados a la colaboración, el beberaje y la danza. a mi lado, mis amigas porteñas, de minifalda de cuero, en los brazos de otros gauchos danzarines. sé que me ligué el galán del baile, pero trato de disimularlo y no sentir culpa. no sé si son las dos o las tres, si tomé cerveza o whisky, cierro los ojos y me dejo llevar por el experto.

sos informal, pero te adoro

íbamos a encontrarnos pero te emborrachaste a las tres de la tarde con una botella de whisky que te trajo otra amiga. de fondo sonaba algo así una pelea de varias gatas en celo. seguimos hablando por teléfono en varias ocasiones durante la tarde mientras te pasabas al pisco y la casa se te llenaba de gente y te paseabas con una bata egipcia repartiendo copas. y yo desde mi living siguiendo tu orgía online.

viernes, enero 07, 2005

carretera perdida 32 1/2

atravesamos un bosque tropical con manglares y nos fuimos alejando del asfalto y la gran carretera a bordo de un mercedes amarillo. la conversación latosa de mi anfitrión, un español con botas tejanas, me aburría por demás por lo que me centré en observar el camino. pasamos un peaje sin pagar, sólo con un saludo de mano. un cartel anunciaba la academia el mástil y el ingreso a las marinas, siempre en dirección al virginia key. tomamos hacia el lado contrario donde sólo había camino polvoriento con árboles altísimos. cuando aterrizamos en jimbo’s estaba sonando zappa en la rockola, eran las tres de la tarde del domingo y un vietnamita sesentón, con un cap verde oliva, bailoteaba alucinado con una flaca contemporánea, tatuada, de pelo largo y look hipposo. Los dos se movían, acompasados y suspendidos, en el medio de una nube personal de ácido en la que solo ellos estaban incluidos. junto a la cancha de bochas, además de los parroquianos, estaba la heladera con cervezas de a dólar. un sonriente muchacho que nos ofreció pescado ahumado como único menú. el dueño, jimbo, charlaba con otros clientes detrás de la barra mientras les vendía cebo de pesca. de fondo, los restos de la escenografía de flipper, una suerte de aldea seudo-balinesa pintada de colores fuertes con un vw estacionado enfrente y decorado a tono. a nuestros pies, el pequeño muelle con lanchas .