martes, marzo 15, 2005

extrañas tareas en el ministerio

esta mañana, mientras vegetaba esperando a alguien en un sofá de un ministerio pude hacer una constatación : los enanos burócratas existen. transitan por el oculto circuito de las escaleras laterales dejando los ascensores para el uso del resto de los mortales. cubren tareas extrañas como el cosido y encuadernado de expedientes. munidos de agujas enormes y un hilo grueso de papel torneado, como para atar fardos de lana sucia, pasan sus días entre enormes carretes, miles de hojas de papel y litros de cola adhesiva. una tarea casi doméstica y casi inexplicable en estos tiempos de informática y sistemas de almacenamiento. me pregunté si esta forma de mantenerlos entretenidos, con una tarea en el terreno de lo inútil, es parte de una política de las llamadas de integración u otra nueva y siniestra forma de la caridad.

lunes, marzo 14, 2005

calistenia y mal humor

bertita esperaba en la recepción del gimnasio adonis, absolutamente exhausta y con un humor de perros. tenia unas ganas gigantescas de prender un pucho, pero sabía muy bien que no le alcanzaría para calmarse. no había tenido tiempo para darse la ducha obligatoria ni para sacarse su equipo de steps. sentía el cuerpo transpirado y el corazón que palpitaba a toda velocidad. no era una escena de flashdance ni quería serlo. adonis hacia lo posible por complacerla pero aquella tristeza que el mismo le había provocado no se superaría con cien subidas a un escalón escuchando marcha a todo volumen. fijó la mirada en una pequeña escena que transcurría en el estacionamiento cercano. un hombrecito pelirrojo trabajaba con una ganzúa y lograba entrar en un auto plateado. con rapidez desaparecía bajo el volante para hacer el contacto. en minutos el coche se encendería y saldría velozmente por la avenida. en esos mismos minutos adonis le arrebataría el cetro del mal humor.

domingo, marzo 13, 2005

contradicciones en la politica de extranjería

creo que algo extraño sucede en esta casa. durante el día, el marido coloca trampas con queso para atraerme y liquidarme. después de la cena, la esposa selecciona los mejores restos y me los sirve en un pequeño plato que esconde tras la heladera.

confirmado

los hombres tímidos tienen más cosquillas

sábado, marzo 12, 2005

enfermos de futuro

cuando había pasado la era de las pestes generadas por la pobreza y la incultura empezaron a surgir las enfermedades derivadas de la tecnología. los remedios y tratamientos médicos estaban obsoletos y apenas podían diagnosticar el origen de estas nueves y mortales enfermedades que en gran parte eran producidas por una nueva generación de electrodomésticos. los mas inconsolables eran los ciegos que venían además perdiendo progresivamente el oído desde la adolescencia. acostumbrados a vivir su vida y conocer el mundo a través de una pantalla no podían siquiera admitir que esto les había quitado definitivamente la visión. entonces se quedaban sentados, con los ojos como frascos lacrados de conservas, pudiendo apenas tocar el teclado.

viernes, marzo 11, 2005

no lo hagas con tu mascota

pasaba de medianoche y en la avenida había muy poco movimiento. venia caminando despacio después de un día de mucho ajetreo. no había recibido ninguna noticia excelente, tampoco una muy mala noticia. no se había enamorado. no había esculpido unos maravillosos pies en mármol. no había probado un excelente nuevo tipo de café. tampoco se había podido embriagar con exóticos cócteles, ni siquiera con simples medidas de tequila. no había tomado alcohol. no había tomado nada. su cuenta no había sido engordada gracias a un suculento cheque. no la habían invitado para hacer un viaje a bordo de un lujoso crucero por el egeo. nadie le había dejado dar una vuelta en su lamborghini ultimo modelo. no le habían hecho un masaje inolvidable y tampoco se lo había dado a otro. a pocos metros de su casa estaba el camión cisterna lavando la vereda, un empleado semidormido, con un pucho en la boca y una manguera de alta presión y el espectáculo de las gotas aterrizando en el granito rosa. arrimó sus zapatitos rojos al escalón de entrada de un edificio y una vez que los vió, como a dos hijitos fuera del peligro de una catástrofe, corrió hacia la lluvia hasta sentir que aquel chaparrón violento la atravesaba de un lado al otro.