aquí estoy, atornillado a una botella. pero con agua sin gas. todo el día tomando agua, caldo, porquerías que me harán ir por el caño. la doctora que me dio “ la preparación “ es linda, tiene un aire a julie andrews en la novicia rebelde. quizás no sea una doctora, la ponen ahí para que uno se sienta un poco mas humillado cuando ella, con esos dientes preciosos te explica el “ procedimiento”. los sistemas médicos se cimientan en la maldad, eso no me lo saca nadie de la cabeza. hay ejércitos enteros de sádicos encubiertos que hacen largas colas para poder dar un enema o aplicar toda clase de tratamiento deleznable a sus congéneres. ahora los ayuda la tecnología pero el dolor no se mitiga nunca. inventan cámaras para meterte por el culo y filmar películas, sin ningún tipo de permiso, en la intimidad de tus tripas y actuadas por tus propios pólipos. introducen microchips que te recorren como juanchos por su casa juntando vaya a saber cuales detalles de tu desgraciada vida. ni los menores de edad están protegidos en el útero de sus madres porque una sonda o una aguja se encargarán de importunarlos en su limbo para sacar información inútil como el sexo o el iq. ya no tienes intimidad ni adentro de tu propio cuerpo, orwell tenia mucha razón.
lunes, abril 04, 2005
domingo, abril 03, 2005
espiando otra mesa
una mujer mastica, a cierta distancia y con el auxilio de un tenedor, perfectos cuadrados rojos.
sábado, abril 02, 2005
amor a las medias
voy por mis medias. que paraíso. buscar y revolver. poner el dedito y estirar el tejido, ver la textura y probar el tono pardo sobre la piel desnuda. y el armiño, el caoba, el perla. mirar diseños raros, tramas, motitas, rayas finas o rombitos. revisar tejidos de red. la fina, la doble, la negra, la sin talón. son lindas las medias, hasta las falsas tienen encanto sobre las piernas. como aquellas que nos dibujábamos con tinta china antes de ir al baile del deportivo. las medias “ fantasía “ con dinosaurios que alternaban con mosquitos o simplemente rosas a punto de ser devoradas por yeguas distraídas.
viernes, abril 01, 2005
galán maduro
a veces me detengo, mirando tu cintura y quedo ahí, suspendida, entre el gris de la camisa, el cinto y el pantalón, la línea de la espalda, el pelo semi-cano y un pensamiento me ataca : que pocas curvas tienen los hombres !
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