estoy perdida y todo el mundo me sonríe. me gustaría encontrarle una explicación a este complicado estado. me pregunto si se habrá adelantado la danza hormonal y eso es lo que me tiene fuera de cualquier lugar. voy, vengo, saludo, llamo y suplico. la gente me abre la puerta , me facilita cosas, me dicen cosas inteligentes ¿ habré emigrado sin darme cuenta ? salgo a la calle y un tipo con un bastón me dice un piropo impresionante, le doy un beso y sigo. me gustan mucho las sillas de ruedas, los bastones canadienses, las prótesis, los lisiados, los ciegos, los parapléjicos, bueno los enfermos en general, la fiebre, etc. no es un gusto muy típico, es decir, pero reconozco que me excitan mucho esas cosas. no sé de donde viene pero a esta altura no le busco explicación a lo que me hace bien. en fin, peor seria que me gustaran los embalsamados. hace poco me incendié el cerebro en un viaje con un tipo que vive en barcelona y quedó en una silla de ruedas luego de un accidente. una personaje digno de almodóvar, de unos 26 años mas o menos, tipo gordito verdoso medio nerd con zapatos de charol, mantita y lentes gruesos. un tipo protestón y divertido, con un sentido del humor singular. después de la cena estábamos reunidos en un bar, tomando una copa y me dejé hacer un masaje por un abogado veterano que estaba desesperado por agarrarme a cualquier costo. cuando me aburrí de sus insinuaciones me fui a la habitación del nerd y lo sorprendí un poco.
jueves, abril 21, 2005
miércoles, abril 20, 2005
el último piropeador
lunes de noche en la ciudad. un viejo se arrastra por la calle buenos aires, a la altura del teatro solís. está borracho y vestido como un jovencito, con zapatillas modernas, una camisa floja y un jean blanco. viene manoteando la pared para no caer definitivamente arrodillado sobre las baldosas de granito. camino detrás y estudio toda la escena. está destruído, pienso que terminará en el suelo, pero de todos modos lo paso y camino un tramo delante de él cuando empiezo a sentir su voz lasciva, llena de intención, suave y después potente : fierro ...fierrazo !!!!
martes, abril 19, 2005
malas nuevas
no puedo evitarlo, me siento en el café y le digo que sé que es un pésimo amante. no tengo rodeos porque soy partidaria de ir de frente con la verdad y que esa será la manera menos dolorosa. no quiero mentirle y estirar la situación, no dejaré que me toque ni un pelo. no puedo darle esperanzas de que mejore, sus antecedentes lo condenan. esta es una ciudad muy pequeña y la información corre presta. creo que le destrocé el ego en menos de seis segundos pero ya se repondrá. quizás tenga un problema de aprendizaje, una suerte de dislexia sexual pero ya esta grandecito para andar así por la vida pensando que es un macho irresistible cuando las minas solo lo recuerdan por su inhabilidad en la cama. a nadie le gusta que le jadeen como un ovejero alemán cansado, sin parar, desde el momento que se quita la ropa hasta cuando finge el primer orgasmo. no querido, no es sexy. no es lindo que te ahoguen la oreja con baba. no querido, no es sexy. pocas chicas querrán que acabes gritando goooooooooooooooool y después saltes en la cama haciendo los gestos de tu goleador favorito. no querido, no es sexy. pero lo peor es el discurso final cuando pedis para dormir abrazados, pensando que te diferencias de todos los que se dan media vuelta y se duermen pacíficamente. ninguna mujer, que tenga una sombra de autoestima, querrá tenderse desnuda para que la uses como un peluche y menos cuando corren el riesgo que sonámbulo, en el medio de la noche, se te ocurra orinarles encima. no querido, no es sexy.
lunes, abril 18, 2005
un día después
salgo, como una larva de mi cama. absolutamente agotada y con los ojos como salchichones en un guisado. apenas puedo moverme porque la cabeza parece querer romperse en mil pedazos, así que voy despacio tratando de evitar cualquier espejo. la fiesta estuvo muy bien, quizás demasiadas personas, demasiadas bebidas, demasiado ruido y tantas cosas más en exceso. la gente hablaba en distintas lenguas y parecíamos todos salidos de alguna parte y dispuestos a cruzarnos en diferentes sentidos, con los demás. al menos había un poco de luz para reconocer las tribus y poder dejar el vaso en un sitio seguro. estuve circulando como un trompo toda la noche, entre conocidos y desconocidos que ya no lo eran tanto. la tribu de brasileños era bastante especial, altos, algunos con peinados punk y uno con un tapado de astracán sintético y la cabeza rapada que resultó un encanto. su delineado de ojos superaba al mío en varios cuerpos. no me atreví a preguntarle si era permanente, es decir tatuado, porque en realidad poco me importa. el anfitrión me presentó a un chico con nombre raro, de apariencia indígena. me dijo que tiene un museo de piedras de uso de los indios, en su casa. me imaginé a un padre loco e infantil, contaminando con su hobbie a los hijos, intentando vivir en una carpa de cueros de vaca y ramas y arrastrándolos a todo tipo de aventura amerindia. como aquel que bautizó a sus niños batman y robin.
domingo, abril 17, 2005
reforma
desconfío más de los arquitectos, que de las mujeres escritoras. y eso es mucho. un ejército de extraños acampa en mi casa. lo más grave es que lo comanda un arquitecto. él se ve amable y por supuesto, tiene una fijación obsesiva por detalles en los que nunca repararé. parte de su tropa la compone un oficial sanitario y dos obreros, además, hay un asistente que hace las compras y transporta a la cuadrilla con sus herramientas letales. después vendrán un revestidor, un electricista y quizás un lustrador de pisos. no estoy segura si esta nube de polvo y escombro es mi casa pero hay varios indicios de que se trata de mi domicilio. después que destrocen mi piso y perforen salvajemente una de las paredes más lindas de la casa – donde cuelga un cuadro sensacional de un pintor coloniense de siete años – se supone que van a sustituir los caños viejos por unos maravillosos que traerán agua clara y pura a raudales. cinco semanas después, mi cocina será otra y el baño será una versión moderna de una terma romana con un piso en damero absolutamente gigante coronado por un juego de grifos comprados en un arrebato de lujuria. será como bañarse todos los días en la fontana de trevi pero sin el molesto fellini con su cámara. a veces, el entusiasmo me juega bromas pesadas porque, si bien es necesario hacer estas reformas en mi casa, convivir con la banda invasora puede ser una experiencia traumática. hago una suerte de duelo por el antiguo baño, nada será igual. las cosas cambiarán tanto que no habrá ninguna posibilidad de recuerdo. la pátina que pintó aquel novio en la cocina y que lustró a pulso con su inigualable talento pronto será historia. cuarenta litros de pintura y treinta metros de caño van a marcar una nueva etapa de mi vida, cubriendo y sustituyendo casi todo lo anterior. detalles que nunca me gustaron ahora son motivo de ataques de nostalgia. me siento como una liebre desalojada de por una jauría de pequineses enanos. miro a mi pequeño brunelleschi de bolsillo disponiendo del espacio como si fuera su coto privado y me vienen ganas de diluirle la melena en aguarrás.
sábado, abril 16, 2005
nadar al sol
a las siete de la mañana a nadie parece importarle mucho que hacen los demás. este es un asunto que constaté hace años y que no ha sufrido ningún cambio. la mañana es un espacio franco para hacer cualquier cosa, en cualquier parte del mundo. tal vez, esa hora tenga algún certificado de impunidad no declarado, no impreso, pero vigente. aquí estoy, aburrida y sentada frente al único charco de la ciudad que recuerdo. un espejo de agua permanente aun en los días que no llueve. es el charco de la entrada a la terminal de barcos en el puerto. en la fachada del edificio antiguo y banco por donde entran y salen los pasajeros. he salpicado el contenido de ese charco más de una oportunidad en auto, una vez lo fotografié y ahora, en esta solitaria y húmeda mañana de abril espero que el sol entibie el agua para hundirme y nadar un rato.
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