Favorito de las masas

enamorarse de un idiota

lo más sencillo que puedes hacer, cuando venga la primavera, es enamorarte de un idiota. no tendrás que caminar mucho para encontrarlo y él...

domingo, abril 10, 2005

stiletos o muerte

como mujer alta promedio tengo una proverbial envidia por las mujeres petizas. ellas tienen la coartada perfecta para encaramarse en largas botas negras de plataforma sideral – como las que usarían las coristas de una gira de los rolling stones, pero con bikini de cuero – por el ínfimo hecho que están más cerca, mucho más cerca del piso. ya lo dijo el bueno de juan ruiz, el arcipresre de hita en su elogio a la mujer pequeña, tienen muchas ventajas estas mujeres en el terreno amatorio. lo que aparenta como una desventaja les deja a ellas un terreno fértil para justificar cualquier fantasía en materia de calzado. soy una militante de los tacos altos por eso conozco tan bien las incipientes peladillas en las cabezas de los hombres mucho antes de reparar en el ancho de sus hombros. hay asuntos que no interesan a la mujer pequeña porque su perspectiva del espacio es diferente e insisto, beneficiosa. porque el amor ciego es y si una no ve algo malo, tiene mas chances de enamorarse imprudentemente. la mujer alta compite aunque no lo quiera, con los hombres. se encorva de vergüenza en la pubertad, se esconde cuando es la última de la fila en el colegio, se autoexilia en los zapatos de taco bajo, algo tan poco femenino. quizás, una vez que pasa la tortuosa adolescencia, puede revalorizarse y entender que sus piernas pueden ser la inspiración para más de un poeta, pero si no vive este proceso puede quedar resignada a planchar en los bailes o a hacer los saques del partido de voleibol en la playa. yo opto por la múltiple personalidad, algo que me da mucho resultado. alterno los pies descalzos con los tacos vertiginosos de nueve centímetros, el calzado deportivo con las sandalias de plataforma. es un poco extraño, lo entiendo, pero al menos no me aburro.