Favorito de las masas

enamorarse de un idiota

lo más sencillo que puedes hacer, cuando venga la primavera, es enamorarte de un idiota. no tendrás que caminar mucho para encontrarlo y él...

sábado, enero 04, 2014

solo quince minutos.

miro tu cara algunas veces, cuando estás atendiendo otro asunto. grabo esos gestos que me gustan con un sólo ojo, como de basilisco. me gusta que seas un romántico accidental, un tierno improvisado. estoy bajo el influjo de tu voz, como una solitaria costurera frente a su aparato de radio día y noche. cada palabra se convierte en parte de una música nueva, jugosa y ardiente. me quedo pensando porqué me alejo cada vez que me alejo. me quedo pensando por qué hay espacios en los que no puedo estirar la mano y tocarte. me voy por mucho tiempo pero me quedo impregnada, totalmente contaminada con los gestos de tu humilde existencia. con cada uno de esos gestos puedo construir un ladrillo nuevo con el que levantar una pared y dejarte encerrado para siempre, como un esclavo. con cada una de esas palabras podría componerse una ópera extraña y los espectadores podrían aullar en la platea, asombrados por la pasión y el dolor. todo lo que estás haciendo para enredarme da resultado, como si fueras un apostador experimentado en la ventanilla del hipódromo. como si te pasaras horas leyendo las páginas de pronósticos, como si los escribieras para después, transgredir uno a uno. todo lo que estás haciendo me hace despertar sospechas, contratar detectives, filtrar llamadas, enviar faxes a máquinas que no tienen papel. son sólo quince los minutos en que puedo salir a respirar sin preguntarme qué estarás haciendo con tu vida, dónde estará tu cuerpo y porqué tienes ese buzo violeta.