Favorito de las masas

enamorarse de un idiota

lo más sencillo que puedes hacer, cuando venga la primavera, es enamorarte de un idiota. no tendrás que caminar mucho para encontrarlo y él...

sábado, mayo 20, 2006

jet cars

un sitio inesperado en el medio del tránsito feroz de las siete de la tarde por la avenida manuel montt. un reducto que no coincide con la zona clave de la movida nocturna. un extraño remanso para nostálgicos. la posibilidad de hacer un viaje en el tiempo, sin pasaporte, a nuestros mejores anhelos de infancia. ahí adentro todo parece correr más lento y gracioso. la enorme vidriera expone en varios niveles, con un orden absoluto, toda la línea de productos. tan solo atravesamos la puerta nuestros ojos se acostumbran a un nivel mas bajo de iluminación. no se necesita nada más para ser feliz en el templo del vehículo infantil de todos los tiempos. en segundos uno queda prendado por esa interminable muestra de autos de latón y caño, carros de caño pintado con soplete, autitos a pedal, carritos de arrastre de hierro y madera, triciclos de rueda fina y bicicletas de clásicas y modernas. hay de todo lo que uno pueda desear para trasladar un sueño de infancia, todos los tamaños, texturas, velocidades y colores. cualquier niño afortunado que haya vivido entre los cuarentas y la actualidad puede reconocer en este lugar el transporte que tuvo o quiso tener, desde un autito de carreras hasta una chata simple con rulemanes. quien pudiera achicarse por un rato para pilotear un bólido celeste cuya capota de lata exhibe orgullosa e incorruptible un enorme y amarillo numero nueve.