Favorito de las masas

enamorarse de un idiota

lo más sencillo que puedes hacer, cuando venga la primavera, es enamorarte de un idiota. no tendrás que caminar mucho para encontrarlo y él...

viernes, julio 08, 2005

diviérteme

había tenido siempre la habilidad para imitar a otras personas. podía pasar horas haciendo un personaje solo para entretener a sus amigos. capturaba la manera de hablar, los gestos del rostro, los tics y vanidades de sus imitados, el resultado era hilarante. aquella noche en el bar, se encontró con un par de personas a las que quiso impresionar. sin saber muy bien porqué, se lanzó a describir a un infeliz que vivía gracias a la caridad de una organización judía, se vestía con gran elegancia y enloquecía a todo el mundo con su megalomanía. el personaje era un tipo insoportable, que no podía parar ni un segundo de hablar estupideces con los más mínimos detalles. al mismo tiempo, era alguien de una vasta cultura y estudios, un desconsolado de esos que las ciudades albergan en los rincones más inesperados. un fracasado que ya no tendría tribuna porque estaba viejo, pobre y solo. entonces empezó a imitarlo, a hablar sobre cualquier tipo de imbecilidad con un detalle exquisito, describió lo que había hecho el personaje en las últimas veinticuatro horas, lo que había leído, lo que había dormido, la manera que se había desvelado y el programa radial que había sintonizado. los demás celebraron con sus risas el logro. no conocían al personaje pero lo estaban viendo en su mejor imitación. entonces el imitador trató de volver a ser el mismo y no pudo. quizo recuperar su tono de voz y seguió hablando como el tipo, intentó olvidar los gestos y tics pero aquel infeliz le había quedado adentro del alma, tatuado para siempre.

a la hora del almuerzo

se abrió la puerta y entró una liliputiense. una dulce ancianita con un tapadito de pelo de camello, unos primorosos zapatitos marrones de taco con una delicada hebilla y unas ondas adorables en el pelo. es una cliente frecuente del lugar, las mozas le sonríen y la reverencian. es absolutamente encantadora, sus ojos brillan como su dorada bijouterie. el vaso de agua, el azucarero, todos son más grandes que su rostro. ni hablar del inmenso plato de risotto que ahora tiene por delante. ella podría usar ese plato, de piscina y reeditar el éxito de escuela de sirenas, ahora en versión senior.