Favorito de las masas

enamorarse de un idiota

lo más sencillo que puedes hacer, cuando venga la primavera, es enamorarte de un idiota. no tendrás que caminar mucho para encontrarlo y él...

sábado, agosto 02, 2008

el rey papa frita

no ha cumplido treinta años y ya es un monstruo. no luce como tal pero será cuestión de horas. reina entre las bandejas de plástico, los manteles descartables de papel y los preciados sachets de mayonesa. administra las acciones de cientos de inútiles desde un puesto clave y fundamental. lo hace con gracia y entrega. cerca de la parrilla y de los dioses, interviene con su mando entre el mundo del colesterol y las bocas de los clientes hambrientos. cada uno de sus actos está contaminado por un rictus de ensayada superficialidad, falsa eficacia y efecto de hastío. a sus súbditas las ordena con un simple movimiento desaprobatorio de nariz. tan solo una inclinación y ellas empezarán a descomponerse entre la máquina expendedora de papas fritas, el aceite hirviendo y los envases de cartón barato. es muy probable que al finalizar la jornada, después de cargar enormes bolsas negras de nylon llenas de desperdicios, algunas de ellas cuelguen sus uniformes y se retiren, convencidas sobre su inutilidad y la obligación de renunciar por no estar a la altura de las circunstancias laborales. probablemente algunas elijan regresar a la escuela nocturna a finalizar las materias pendientes del secundario, aspirando a una vida y un futuro venturoso. él es tan exigente, que formará parte de sus sueños y pesadillas por mucho tiempo. aparecerá en los momentos menos pensados, como la imagen de un padre severo y al mismo tiempo implacable. pocos podrían liderar como él la comanda de entrega de hamburguesas, distinguir entre un envoltorio de las que llevan cebolla de las que solo van de queso. su sabiduría infinita es capaz de organizar refrescos sin hielo y con hielo; grandes, medianos y súper grandes y las apreciadas bebidas dietéticas. sin su brillo, seria imposible combinar cada uno de los miembros del combo: hamburguesa, refresco y papas en perfecta armonía. su sensibilidad y entrega, su talento y porque no, su genio lo recortan como un mozart en viena, despegándolo de todo lo demás, a la hora del almuerzo.